lunes, 19 de diciembre de 2011

-No te agobies, tranquilízate



+¿Como no me voy a agobiar? Cuándo estoy con él tiemblo como si estuviese en un terremoto de 9 grados, que me sudan las manos, que me sube como una bola por aquí, por la garganta. Me gustaría poder hablar con él y comprender de verdad lo que me pasa. Saber si es un capricho o una obsesión pasajera o un... yo que sé. Pero es que no puedo, lo veo y me paralizo.
-Amiga...
+¿Qué?
-Creo que estás describiendo un ataque de pánico en toda regla
+¿Pánico a qué?
-Pánico a reconocer que estás enamorada del hasta las trancas

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